Quiénes somos
Marrow Room nació de una obsesión puntual: hacer pollo asado con el mismo respeto que se le tiene a una pieza de carne cara. Nada de sabores forzados, nada de salsas que tapen el trabajo del fuego.
El equipo es chico: dos personas se ocupan del horno todo el día, turnándose para que la brasa nunca baje de temperatura. El resto de la cocina apoya con las guarniciones, pero el protagonista es siempre el mismo.
No hay plan de expansión ni segunda sucursal. Hay un horno, una sala y una manera de trabajar que no cambia según la temporada.